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"Los antiguos juntaban gente y conversaban y juntaban bien y conversaban: decían que antes querían estar bien, tranquilos, decían los antiguos. Y hoy en día gente nuevo, quieren jugar; y ése cosa mal. Antes no eran así, gente que quería vivir tranquilo, queríamos vivir tranquilo, dijéramos los viejos. y ahora no, deferente, otro, otro corazón tienen ahora, los gente nuevos. Hasta ahí" (sic).
Nota: Parlamento improvisado por José María Cual, tehuelche septentrional último hablante de la lengua, en Gan Gan, Chubut en 1953. El rescate de esta lengua se debe a este anciano nonagenario a la sazón ciego desde hacía veinte años, cuando visitado por Rodolfo M. Casamiquela, salvó a esta lengua de la desaparición definitiva. Se trata nada menos del único discurso grabado por un hablante -en un grabador de alambre-. Casamiquela es exclusivo pronunciante de esta lengua desde hace medio siglo, autor del salvataje de más de mil vocablos y de la gramática del tehuelche septentrional.
Tehuelches septentrionales: Los que, a la época de la conquista española se extendían entre los grandes ríos Limay-Negro y Chubut.
Los tehuelches, -"patagones" de la crónica-, de alta estatura y corpulencia, herederos por excelencia del Paleolítico Superior, arribada a América por el estrecho de Behring, y por ende cazadores nómades de grandes presas.
Parlamento tehuelche meridional:
Nas auskensko ¡ah! wilmün usaukensko
us paalisk ¡a! wilmün us paalisk ¡ah!
us amül parü paalisk ¡ah!
parü paalisk ¡ah!
Ieperr heu ieperr eusk ¡ah!
Merik us aukensko ¡ah!
merik aukensko ¡ah!
Seusk naumerik seusk nau ¡ah!
Hemskem ieperr seut ieperr ketünk ¡ah!
merik oiwu seuskenoiwu sewunk
merik ¡ah!
Ieperr oiwuka sewink ¡ah! ieperr
ketünk ¡ah!
Nas us auskensko ¡ah! auskensko.
"Mañana iremos a cazar, todos iremos a cazar;
tenemos hambre, todos nosotros tenemos hambre.
Nuestras criaturas muy hambrientas, muy hambrientas:
sin carne, estamos sin carne.
Allí iremos a cazar, allí iremos a cazar;
muchos guanacos allí, muchos guanacos;
tienen carne, mucha carne buena. Allí
muchas avestruces, muchas avestruces allí.
La carene de avestruz es gorda, la carne es
buena. Mañana iremos a cazar."
Se trata de una alocución pronuncida por el jefe de una partida (tribu) para incitar a sus hombres a salir a la caza. Recogido por sacerdote protestante Federico Shmid en Santa Cruz, entre 1858 y 1865.
Tehuelches meridionales: Los que ocupaban el ámbito entre el río Chubut y el estrecho de Magallanes. Se trata de los aónik o choonük, "gente del sur". Su lengua es distinta de la de los tehuelches septentrionales.
La suma causa (texto mapuche)
Entonces, dicen, era un chilchihuén. Un hombre lo vio al pasar.
-¿Qué hiciste que andas así? -le dijo al chilchihuén.
-La helada, pues, me ha entumecido -dijo.
Le preguntó a la helada.
-¿Porqué has entumecido al pobre chilchiuén, oh, helada?
-Porque el sol me derrite.
Entonces fue interrogado el sol:
-Por qué derrites a la pobre helada? -le dijo al sol.
-Es que la nube me tapa -dijo.
Fue interrogada la nube:
-¿Porqué tapas al pobre sol, oh, nube?
-Porque el viento norte me lleva allí y allá.
Fue interrogado el viento norte:
-¿Por qué llevas a la pobre nube allí y allá, oh, viento norte?
-Es porque el sur me ataja -dijo.
Entonces preguntó al sur:
-Por qué atajas el pobre norte , oh, viento sur?
-Porque la casa del huinca no me deja pasar -dijo.
-Por qué atajas la pobre sur, oh, casa del huinca? -le dijo a la misma.
-Porque el ratón me agujerea -dijo.
-Por qué agujereas a la casa del pobre huinca, oh, ratón? -le dijo a él.
-Porque el gato come mi carne -dijo.
-¿Por qué comes al pobre ratón, oh, gato? -dijeron al gato.
-Porque el palo chico me apalea -dijo.
-¿Porqué apaleas al pobre gato, oh, palo chico? -dijeron al palo chico.
-Porque me abrasa el fuego, pues.
-¿Por qué abrasas al pobre palo, oh, fuego? -dijeron al fuego.
-Porque me apaga el agua -dijo.
-¿Porqué apagas al fuego, oh, agua? -le dijeron a ésta.
-Porque el buey grandote me bebe.
-¿Por qué bebes a la pobre agua, oh, buey grandote? -le dijeron.
-Porque el pequeño cuchillo me hace un tajo -dijo.
-¿Por qué haces un tajo al buey grandote, pequeño cuchillo? -le dijeron al cuchillo.
-Es porque el molejón me afila -dijo.
-¿Por qué afilas al pobre cuchillo, oh, molejón? -le dijeron al molejón.
-Es porque guenechén me hizo así -dijo.
Chilchihuén: avecilla del sur de Chile, conocida en español como "caminador".
Guenechén: dominador de los hombres; Dios.
Tomado de Yolando Pino Saavedra en CUENTOS MAPUCHES DE CHILE. Editorial
Universitaria, 1990.
Colaboración de Carlos Horacio "Tata" Herrera, Neuquén.
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